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55€ – BuscoUnChollo

Este viaje incluye:

Alojamiento en el Hotel Roses Platja 3*, situado en Roses.
Disponible en régimen de Media Pensión y Pensión Completa.

Hotel Roses Platja: vacaciones con sabor a mar en la Costa Brava

El Hotel Roses Platja tiene ese encantosencillo y luminoso de los lugares hechos para desconectar: salir, respirar Mediterráneo y tener la arena a solo unos pasos.

Su ubicación en primera línea de playa, en Avenida de Rhode, lo convierte en un pequeño lujo cotidiano: baño por la mañana, paseo por Roses al atardecer y planes cerca, como Minigolf Greens o las playas del Rastell y La Rubina.

Dentro, todo invita a disfrutar sin complicaciones: piscina exterior, piscina interior, terraza con vistas al mar, jardín, restaurante buffet de cocina mediterránea, bar-salón, WiFi y recepción 24 horas.

También es una opción muy cómoda para familias, con cunas, zona infantil y sala de juegos. Quienes se alojan valoran especialmente su ubicación, las vistas, la limpieza y el trato amable.

Reserva y deja que Roses te regale esos días que se recuerdan todo el año.

Roses: el secreto mejor guardado de la Costa Brava

Si quieres conocer la auténtica esencia de Roses, debes mirarla a través de los ojos de sus habitantes. Más allá de sus playas de postal, esta villa marinera esconde un carácter único que solo se descubre cuando rascas bajo la superficie turística.

Aquí tienes los secretos que hacen de este destino un lugar único:

Puestas de sol únicas en la costa: al ser el único pueblo de la zona orientado al suroeste, Roses regala los atardeceres más espectaculares del Mediterráneo, donde el cielo se tiñe de un rojo intenso directamente sobre el mar.

La Tramuntana: este indomable viento del norte marca el carácter local. Los rosincs saben que el cielo se limpia con su llegada y custodian el dicho popular: “A Roses, la Tramuntana hi neix o hi mor” (aquí nace o muere).

Refugios naturales y gastronómicos: mientras las masas se quedan en las playas urbanas, los locales huyen al salvaje Cap de Creus para desconectar en calas escondidas como Cala Murtra. Además, el verdadero orgullo culinario no está en los grandes restaurantes, sino en el Suquet de Peix, el guiso marinero tradicional que los pescadores aún cocinan en sus casas.

Historia viva y tradición: su imponente Ciudadela narra 3.000 años de historia, mientras que el subsuelo del centro esconde refugios de la Guerra Civil. Esa identidad estalla cada invierno en su legendario Carnaval, cuyo broche de oro local es el emotivo “Entierro de la Sardina”.